Gracias, gracias y más gracias.
El primero de ellos tuvo lugar en la vecina localidad de Hoya del Campo, a la que nos desplazamos el domingo para participar en su mercadillo semanal, donde vendimos unos juguetes de segunda mano. La respuesta de la población fue muy generosa empezando por el encargado del mercado, que nos proporcionó un estupendo lugar para poner el puesto y terminando por la última persona que se llevó unos cuantos libros que nos quedaban. Volvimos a casa de vacío. Gracias a todos los que se acercaron a llevarse nuestros juguetes.
El segundo fue también muy bonito. El miércoles nos acercamos al colegio de la Hermanas de Cristo Crucificado, “La Ermita” donde, en presencia de unos cuantos niños, sus directores hicieron entrega a la asociación de un donativo que habían recogido los alumnos en una campaña solidaria. Da gusto ver que desde la infancia se enseña a los niños a valorar la vida de los no nacidos y a ayudar a su defensa.
Por ambos acontecimientos estamos muy agradecidos, ya que el dinero recaudado ayudará a las madres que más lo necesitan para que puedan decir
SÍ A LA VIDA







